
Mario R. Durán Chuquimia (*)
Martes 14, 11 pm, seis tanquetas del Regimiento Tarapacá en las espaldas de low-boy's militares avanzan por la avenida 6 de Marzo de El Alto, aproximadamente a las 4 am del dia siguiente cruzan raudamente la Pérez Velasco con sus ruedas de oruga, para participar en un acto de homenaje a las Fuerzas Armadas, así también desde tempranas horas, el patrullaje de la policía es intenso, todas sus unidades han sido movilizadas, pues los poderosos sindicatos de transportistas han anunciado un paro nacional de actividades, protestan por el alza constante del costo de vida, el desabastecimiento del combustible y el mal estado de las carreteras.
Los mercados populares de las ciudades de El Alto y La Paz exhiben artículos de primera necesidad, pero estos han sufrido un incremento en los precios en promedio del cincuenta por ciento (50%), las quejas de las amas de casa son constantes, la carne se llega a vender incluso a 40 Bs.- el kilo, la papa por arroba se vende a 32 Bs.-, un huevo se vende en 0,70 Bs.- cuando hace tres meses los precios eran de 12, 20, 0.40 Bs.- respectivamente (1), muchas señoras vuelven con las bolsas semi-vacías a sus hogares, para el consuelo la administración Morales-García Linera-de la Quintana-Villegas han sugerido que la población cambie de hábitos alimenticios.
La inestabilidad política producto de la Asamblea Constituyente, que hasta la fecha no ha presentado a la población ni un solo articulo aprobado del nuevo texto constitucional, sumada a las declaraciones de los prefectos de la media luna (2)de resistencia a la redistribución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) han profundizado la inestabilidad económica que se puede medir en la inflación acumulada que llega al 10,2%.
Entre las acciones del gobierno masista se nota descoordinación, pues mientras por un lado se promueve el ahorro en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) para garantizar el mantenimiento de valor de la moneda boliviana y la compra de títulos valor del Banco Central de Bolivia (BCB) para disminuir la cantidad del circulante, por el otro, se incrementa la masa monetaria con la entrega de cheques a los gobiernos municipales y la futura entrega de bonos (Juancito Pinto y Renta Dignidad), las autoridades del oficialismo mediante declaraciones de cátedra de economía muestran que existe un superávit de cinco mil millones de dólares.
Este conjunto de hechos, de manera natural han obligado a los vendedores a subir los precios de artículos de primera necesidad incluso incurriendo en actitudes de agio y especulación, con los consiguientes efectos multiplicadores y devastadores en la economía popular, tanto así que es vox populi la opinión de una señora que se quejaba en el minibús: "a este paso, no hay sueldo que aguante". El gobierno debería repensar autocríticamente en la forma en que esta administrando la economía boliviana.
Notas:
(1) El cambio oficial es 7,9 Bs/$us.
(2) La división política de Bolivia señala nueve departamentos, los gobernadores de cada región se denominan prefectos, la "media luna" comprende los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz, Tarija, Cochabamba.
(*) El autor es ciudadano boliviano, radicado en la ciudad de El Alto, los datos obtenidos fueron obtenidos en los mercados populares de dicha ciudad.
El Alto – Altupata, 14 de Noviembre de 2007.
La imagen pertenece a Vilma Colque, quien participa del proyecto
Voces Bolivianas.
- Actualizacion 15-Nov-2007 hrs: 20:30 -
El blog de Boris Gomez Uzqueda en su articulo "
Rumbo a la "gran alianza estrategica internacional", dice que:
La inflación fue otro punto de análisis: para ello promover la competitividad de las exportaciones y ver mejores políticas cambiarias. Dar el paso concreto: promover la Inversión Extranjera Directa de calidad, garantizando transferencia de tecnología y conocimiento, pero garantizándoles a los inversores: un marco legal, democrático e institucional muy claro y transparente, estable y participativo, sin autoritarismos ni paternalismos de dictaduras socialistas caribeñas.
Asi tambien el blog Warakazo, cita un articulo de la ONG CEDIB, que da algunos consejos despues de un profundo y centrado analisis:
En esas condiciones, cualquier subida de los precios fácilmente puede sembrar el descontento en los sectores más empobrecidos del país y dar pie a cualquier actividad desestabilizadora de la oligarquía boliviana, que se resiste tenazmente no sólo a la transformación radical del país, sino a perder sus privilegios. Para evitarlo, la política del gobierno tiene que dejar su enfoque neoliberal y hacer que el Estado en sus diferentes niveles, no sólo facilite y regule la actividad privada sino intervenga directamente en el proceso productivo. Desde la perspectiva de los movimientos sociales la situación también exige que las comunidades, las OTB’s y los barrios participen directamente para contrarrestar la promoción de la inflación, la especulación y el agio. De hecho, ante la subida del precio del pan en Oruro y Cochabamba, las Juntas Vecinales se han hecho cargo de su elaboración y comercialización, sacando así a los especuladores y evitando que aumente de precio. Esta es sólo una muestra (que debería generalizarse en otras ciudades y para otros productos) de cómo desde abajo puede contrarrestarse la desestabilización y efectivamente hacernos cargo de lo que atañe con nuestras necesidades básicas.
Andres Pucci, desde Santa Cruz, lo dice claro:
Luego de casi 16 meses y muchos millones de bolivianos, faltan consensuar temas, discutir artículo por artículo, aprobar cada artículo y el documento final por 2/3 de los asambleístas.
Se ve muy difícil conseguir todo eso en menos de un mes, los distintos sectores del país se echan el muerto.
Bolivia, Articulos de Opinion.